Es común escuchar a quienes realizan ejercicios que al día siguiente o a las 48 horas de un trabajo físico realmente satisfactorio, sufren muchos dolores musculares. Este tipo de dolor se conoce con el nombre de DOMS, que son agujetas de aparición tardía y suele ser la excusa principal para saltear días de entrenamiento o alivianar las sesiones subsiguientes.
Ciertos investigadores con el objetivo de disminuir o hacer desaparecer este dolor recomiendan distintos tipos de salidas que van desde los ejercicios de estiramiento y flexibilidad hasta medicamentos o incluso shock eléctricos. Pero no siempre tienen razón.
Según investigaciones publicadas en The Journal of Athletic Training, un nuevo tipo de shock eléctrico podría llegar a evitar estos dolores. Este trabajo requiere la aplicación de estimulaciones neuromusculares, a través de micro corrientes eléctricas.
Este tipo de aplicaciones se ha utilizado con excelentes resultados para curar tejidos blandos y tratar fracturas, es por esta causa que se suponía tendría excelentes resultados para tratar el DOMS, sin embargo, esto no fue así.
El ejercicio excéntrico es el que causa el dolor y los daños musculares, mientras que los ejercicios que generan trabajo en la flexibilidad ayudan a disminuir las molestias.
El estudio sugiere que el daño a las fibras musculares es producido por la tensión de alargar los músculos rígidos durante las contracciones excéntricas.
Luego de esto, es posible concluir una vez más que los estiramientos y trabajos de flexibilidad después del entrenamiento no sólo son beneficiosos, sino también son necesarios si se desea seguir trabajando el cuerpo sin molestias o inconvenientes.