"Todo pasó mientras yo dormía, recuerdo que como a las dos de las madrugada me levantó un dolor horrible en el testículo izquierdo, fui al doctor y no recuerdo que pasó. Eso sí, no me operaron. Luego el testículo se hinchó casi por un mes y medio, luego quedó totalmente vacío, dice el doctor que lo perdí porque no entré a cirugía" nos contó Delano de 23 años, quién fue víctima de una torsión testicular.
Para los que no saben, la torsión testicular es un proceso que compromete la circulación del órgano como consecuencia del arrollamiento del conducto espermático.
Los síntomas del mismo son: dolor testicular brusco, intenso y repentino, dificultad para caminar, molestia abdominal y, en ocasiones, náuseas y vómitos.
Es una patología importante, que puede producirse a cualquier edad. Sin embargo, es más frecuente en menores que inician la pubertad, es decir, entre los 10 y los 14 años
Este problema consiste en que el testículo se tuerce sobre sí mismo en 360 grados, lo que dificulta el paso de la sangre. Es muy importante consultar a tiempo, ya que de no hacerlo en las siguientes seis a ocho horas, el daño es irreparable.
Los signos que se reconocen en el examen son:
1. Testículo aumentado de tamaño.
2. Muy sensible.
3. Leve enrojecimiento escrotal.
4. Posición alta y transversa del testículo.
En caso de duda, el diagnóstico se certifica a través de una "ecografía Doppler color testicular", para así diferenciar esta patología de un posible cuadro infeccioso.